Este nuevo material, compuesto de tres capas, se distingue por su tecnicidad.
Llevado solo en verano y en segunda capa en invierno, está compuesto de diferentes materiales (material exterior + membrana + polar) con propiedades complementarias.
1) Para el exterior, el material es deperlante: el agua se desliza sobre el tejido sin penetrarlo de modo que está protegido de una ligera lluvia.
2) Para el interior, un polar o una malla afelpada aporta confort y calor.
3) Y en el interior de este «sándwich», una membrana micro-porosa que protege del viento y asegura que el calor del cuerpo no se pierda. Esta membrana también es transpirable: evacua el vapor de agua generado por el cuerpo (gracias a sus poros microscópicos) hacia el exterior de la prenda, evitando la condensación en el interior y permitiendo al usuario estar seco y tener calor.
Con todas estas propiedades, el softshell es un material de alta tecnicidad: • el confort térmico debido a la protección contra el frío y el viento (corta-viento), • la transpirabilidad, • la ligereza, • la libertad de movimientos gracias a los componentes stretch, • y la protección contra la lluvia (deperlancia).